Sentinel del Norte: La isla donde nadie puede entrar

En días pasados el mundo entero puso su atención en la Isla Sentinel del Norte y sus habitantes, debido a la muerte de un misionero estadounidense que fue atacado mientras intentó ingresar ilegalmente.

Sentinel del Norte es una isla del Archipiélago de Andamán, ubicado en la Bahía de Bengala, al este de India y oeste de Myanmar.

A pesar de estar ubicada a sólo 40 kilómetros de Andamán del Sur, una isla con varios poblados y lugares turísticos, Sentinel del Norte ha permanecido intacta y aislada del mundo moderno.

La tribu que la habita, los sentineleses, pertenece a las etnias indígenas andamanesas. Se cree que los habitantes llegaron hace 60,000 años desde África y desde entonces vivieron en Sentinel sin mantener contacto con el resto de la sociedad.

Mapa de ubicaicón de la Isla Sentinel del Norte
Sentinel del Norte se ubica en el Archipiélago de Andamán, en el sureste asiático.
North Sentinel Island Aerial image
La isla posee una selva exuberante, playas blancas y arrecifes de coral en las aguas que la rodean.

Los sentineleses mantienen una cultura primitiva, similar a la edad de piedra, no dominan el fuego y se alimentan de frutos y animales que habitan la isla o el mar.

Se cree que algunos miembros pueden haber muerto durante el tsunami de diciembre de 2004 que azotó gravemente la isla. La cifra actual de habitantes ronda los 150 individuos.

Los pocos intentos de contacto con el mundo exterior han sido infructuosos y varias veces terminaron en ataques con flechas a los forasteros.

En el siglo XIII Marco Polo ya los describía como hostiles. En 2006, los isleños asesinaron con flechas a dos pescadores que encallaron en la isla, y hace pocos días le dieron muerte de la misma forma a John Allen Chau, un joven norteamericano que pretendió ingresar a la isla con el objetivo de evangelizarlos.

A fin de proteger a los sentineleses de daños o enfermedades del mundo exterior que podrían llevarlos a la extinción, el gobierno de la India decidió no intervenir de ninguna manera en la isla, e incluso estableció un perímetro de 3 millas náuticas (5.5 kilómetros), que ninguna persona puede atravesar.

First contact of Pandit with Sentinelese people
Triloknath Pandit (a la izquierda), entregándole cocos de regalo a los sentineleses en el único contacto exitoso con los isleños.

El antropólogo indio de 84 años Triloknath Pandit es uno de los pocos afortunados que logró tener contacto con la tribu y sobrevivir para contarlo.

Su primer intento de contacto se remonta al año 1967, pero no fue hasta 1991 cuando logra acercarse a la isla con éxito.

En ese momento, por alguna razón desconocida, aceptaron a que Pandit y su equipo llegaran a la playa con sus botes. Éstos les entregaron cocos y otros regalos que los sentineleses recibieron contentos, pero no pudieron mantener diálogo por no entender su lengua.  Pero la paz no duró demasiado, los isleños nunca permitieron que pisaran tierra firme y al cabo de unos instantes se tornaron amenazantes.

“Un joven de la tribu puso una cara graciosa, sacó un cuchillo y me hizo un gesto de que me iba a cortar la cabeza. Inmediatamente avisé al barco y me fui.”, dijo el antropólogo a la BBC, agregando: “El gesto del joven fue significativo. Claramente, yo no era bienvenido”.

Posteriormente el gobierno de la India estableció la prohibición de atravesar el perímetro estipulado de 5 millas y también intentar entregar regalos o filmar a los sentineleses.

Pandit sostiene que no se trata de una tribu hostil. Ellos son felices en su isla y se defienden cuando alguien invade su espacio.

“Es una manera equivocada de mirarlos. Nosotros somos los agresores. Somos los que tratamos de entrar a su territorio”…”Debemos respetar sus deseos y dejarlos en paz.”, dijo Pandit.

 

Fuente: Triloknath Pandit, Indian Express, NASA, BBC, Christian Caron.
News Reporter

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